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El peligro de tasar con el corazón: Valor afectivo vs. Valor real de mercado

  • hace 1 día
  • 4 min de lectura

Detrás de cada propiedad en la Ciudad de Buenos Aires hay una historia. Es el departamento de dos ambientes en Palermo donde te mudaste solo por primera vez, el PH en Colegiales donde nacieron tus hijos, o la casa en Devoto que refaccionaste con tanto esfuerzo durante años.


Cuando llega el momento de vender, es completamente natural que todos esos recuerdos pesen. El problema surge cuando dejamos que esas emociones le pongan el precio de venta a la propiedad. En el mercado inmobiliario actual, tasar con el corazón es el camino más rápido para trabar una venta.


En este artículo vamos a analizar la delgada línea entre lo que tu propiedad vale para vos y lo que el mercado real está dispuesto a pagar por ella, y cómo evitar el famoso síndrome de la "propiedad quemada".


Índice de contenidos

  • 1. El sesgo emocional: ¿Por qué nos cuesta ser objetivos?

  • 2. El peligro de "probar" a un precio alto para ver qué pasa

  • 3. ¿Cómo se calcula el verdadero valor de mercado?

  • 4. El rol del corredor como tu cable a tierra

  • 5. Claves para soltar el apego y cerrar un buen trato


1. El sesgo emocional: ¿Por qué nos cuesta ser objetivos?

El "Efecto Propietario" es un fenómeno psicológico muy estudiado: las personas tendemos a darle un valor significativamente mayor a las cosas simplemente porque son nuestras.

En el rubro inmobiliario, esto se traduce en argumentos como:

  • “Le puse los mejores pisos de madera flotante en 2018, eso tiene que valer.”

  • “Este barrio creció muchísimo y mi departamento es el más lindo de la cuadra.”

  • “No me puedo bajar de este precio porque necesito X cantidad de dólares para comprar otra cosa.”

El mercado es frío: al comprador no le importa el esfuerzo que te costó pintar el living ni las anécdotas familiares. El comprador compara metros cuadrados, luminosidad, estado edilicio, expensas y ubicación. Si el precio está desfasado frente a opciones similares en la misma zona, simplemente pasará de largo.


2. El peligro de "probar" a un precio alto para ver qué pasa

Un error muy común entre los dueños en CABA es decir: “Bueno, publiquemos un 15% arriba del valor de la tasación para tener margen de negociación, total para bajar siempre hay tiempo”.

Esto es una trampa peligrosa por dos motivos:

  1. La pérdida de la "novedad": El momento de mayor impacto de una propiedad en los portales (como Zonaprop o Argenprop) son los primeros 30 días. Es cuando los compradores que buscan activamente en ese barrio reciben las alertas de "Nuevo ingreso". Si salís caro, perdés la atención de los compradores reales.

  2. El síndrome de la propiedad quemada: Cuando un departamento pasa 6 meses o un año publicado y el dueño empieza a bajar el precio de a poco por desesperación, el mercado lo nota. Los compradores empiezan a preguntarse: “¿Qué tiene de malo este depto que hace tanto que está publicado y no se vende?”. Irónicamente, terminás vendiendo por menos valor del que te habian sugerido en una tasación inicial correcta.


3. ¿Cómo se calcula el verdadero valor de mercado?

Una tasación profesional no se hace "a ojo" ni por el promedio de lo que piden los vecinos en los portales (que muchas veces son precios de fantasía que nunca se concretan).

Para determinar el valor real se utiliza el Análisis Comparativo de Mercado (ACM), que cruza datos duros:

  • Precios de cierre reales: No lo que se pide, sino los valores finales que se firmaron ante escribano en las últimas semanas para propiedades similares en tu mismo radio urbano.

  • Competencia directa: Cuántos departamentos de tus mismas características hay publicados hoy en tus manzanas a la redonda.

  • Estado del edificio y la unidad: El valor del metro cuadrado varía drásticamente según la disposición (frente, contrafrente, interno), la luz natural, la antigüedad y el estado de las expensas.


4. El rol del corredor como tu cable a tierra

Acá es donde se hace indispensable la figura de un corredor inmobiliario matriculado. Al no tener un vínculo afectivo con las paredes de tu casa, el profesional puede aportar la cuota de frialdad, razonabilidad y coherencia que el mercado exige.

Un buen corredor no es el que te dice el precio más alto para quedarse con tu propiedad y tener el cartel colgado un año. El mejor corredor es el que te cuida el bolsillo diciéndote la verdad desde el primer día, protegiendo tu tiempo y armando una estrategia competitiva para que defiendas el valor real de tu patrimonio.


5. Claves para soltar el apego y cerrar un buen trato

Si estás decidido a vender, te sugerimos hacer este cambio de mentalidad antes de abrirle la puerta al mercado:

  • Pensá en tu próximo paso: Dejá de mirar la propiedad como "tu casa" y empezá a verla como el vehículo financiero que te va a permitir alcanzar tu próximo objetivo (mudarte a algo más grande, capitalizarte, cambiar de barrio).

  • Confiá en las estadísticas: Los datos de mercado de CABA no mienten. Si el flujo de consultas o visitas es nulo en las primeras tres semanas, el mercado te está dando un mensaje claro sobre el precio.

  • Buscá una mirada externa: Dejá que un profesional analice la propiedad con ojos de comprador para identificar fortalezas y debilidades reales.


¿Querés saber cuánto vale tu propiedad en el mercado real hoy?

Dejemos las emociones de lado por un momento y analicemos los datos. En Matías Barrera | Servicios Inmobiliarios realizamos tasaciones profesionales basadas en valores de cierre actuales y dinámicos en la Ciudad de Buenos Aires. Nuestro objetivo es que vendas al mejor precio posible, cuidando tu tiempo.


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